Según el Barómetro de la Bicicleta 2017, el 85% de los españoles se muestra de acuerdo en que la reducción de la contaminación ambiental debe pasar por el aumento del uso de la bicicleta, tanto en ciudad como en regiones rurales. Según esto, no es de extrañar que en los últimos 7 años, el número de usuarios de bicicleta en nuestro país ha crecido 3,5 millones hasta alcanzar los 19 millones.

Según la Organización Mundial del Turismo (OMT), el turismo sostenible es aquel “que tiene plenamente en cuenta las repercusiones actuales y futuras, económicas, sociales y medioambientales para satisfacer las necesidades de los visitantes, de la industria, del entorno y de las comunidades anfitrionas”.  De entre los beneficios del turismo sostenible que recoge el sitio web Biospheretourism, en Eizasa hoteles destacamos el respeto a la autenticidad sociocultural de las comunidades locales conservando sus activos culturales y arquitectónicos, así como sus valores tradicionales y  se contribuye al entendimiento y la tolerancia intercultural; la integración de las comunidades locales a las actividades turísticas; la estimulación de empresas turísticas que a su vez, actúan como motores generadores de empleo; y supone una experiencia significativa para los turistas que enriquece, y fomenta unas prácticas turísticas sostenibles en su propio entorno.

En Eizasa apostamos por un turismo sostenible y damos la oportunidad a todos aquellos que quieran compaginar este medio de transporte con sus vacaciones habilitando en nuestro hotel diversos servicios para bicicletas como un taller para mantenimiento y reparaciones, asesoramiento e información sobre rutas en la zona para todos los niveles, alquiler de vehículos… Todos ellos gratuitos para nuestros clientes alojados. Gracias al respaldo de Bikefriendly, agencia de viajes especializada en cicloturismo, garantizamos la máxima calidad y garantía en todos los servicios.

La apuesta por el cicloturismo, unido a la piscina y al campo de golf hacen de nuestro hotel un espacio único para la práctica del deporte en un paisaje espectacular como es el Pirineo Aragonés.

Y es que, los paisajes de montaña y rurales son los más demandados para el llamado cicloturismo, especialmente en la modalidad BBT (bicicleta todoterreno). En palabras de María Luisa Romero Fuentes, directora general de turismo de Aragón, esta modalidad de turismo es un “diamante en bruto por pulir, para convertirse en referente nacional e internacional”, según recoge el diario El Economista.

Un medio de transporte y una forma de hacer turismo que sin duda, goza de una salud formidable, y que para Paco Tortosa, autor del libro “España en bici”, es “un cierto estilo, una cierta concepción y una cierta filosofía de la vida”.